Amor al prójimo
Capítulo 10: misión, escucha, servicio y la parábola del buen samaritano.
El Evangelio según Lucas conserva numerosas enseñanzas sobre la misericordia, la oración, la riqueza, la humildad y la alegría por quien vuelve a casa. Muchas de sus parábolas más conocidas aparecen en este recorrido.
Cristo en casa de Marta y María · Johannes Vermeer, c. 1655 · dominio públicoEstas indicaciones sirven para orientarse en el relato; no sustituyen la lectura completa del Evangelio ni pretenden resolver cuestiones de interpretación.
Capítulo 10: misión, escucha, servicio y la parábola del buen samaritano.
Capítulo 15: la oveja, la moneda y el hijo que vuelve.
Capítulos 11 y 18: pedir, buscar, llamar y no desfallecer.
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«Escrito está: Que no con pan solo vivirá el hombre, mas con toda palabra de Dios.»
«Bienaventurados los que ahora tenéis hambre; porque seréis saciados. Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis.»
«Bienaventurados seréis, cuando los hombres os aborrecieren, y cuando os apartaren de sí, y os denostaren, y desecharen vuestro nombre como malo, por el Hijo del hombre.»
«Gozaos en aquel día, y alegraos; porque he aquí vuestro galardón es grande en los cielos; porque así hacían sus padres á los profetas.»
«Mas ¡ay de vosotros, ricos! porque tenéis vuestro consuelo.»
«¡Ay de vosotros, los que estáis hartos! porque tendréis hambre. ¡Ay de vosotros, los que ahora reís! porque lamentaréis y lloraréis.»
«¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres dijeren bien de vosotros! porque así hacían sus padres á los falsos profetas.»
«Mas á vosotros los que oís, digo: Amad á vuestros enemigos, haced bien á los que os aborrecen;»
«Bendecid á los que os maldicen, y orad por los que os calumnian.»
«Y al que te hiriere en la mejilla, dale también la otra; y al que te quitare la capa, ni aun el sayo le defiendas.»
«Y á cualquiera que te pidiere, da; y al que tomare lo que es tuyo, no vuelvas á pedir.»
«Y como queréis que os hagan los hombres, así hacedles también vosotros:»
«Porque si amáis á los que os aman, ¿qué gracias tendréis? porque también los pecadores aman á los que los aman.»
«Y si hiciereis bien á los que os hacen bien, ¿qué gracias tendréis? porque también los pecadores hacen lo mismo.»
«Y si prestareis á aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué gracias tendréis? porque también los pecadores prestan á los pecadores, para recibir otro tanto.»
«Amad, pues, á vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada.»
«Sed pues misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso.»
«No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados.»
«Dad, y se os dará.»
«Y les decía una parábola: ¿Puede el ciego guiar al ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo?»
«El discípulo no es sobre su maestro; mas cualquiera que fuere como el maestro, será perfecto.»
«¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y la viga que está en tu propio ojo no consideras?»
«¿O cómo puedes decir á tu hermano: Hermano, deja, echaré fuera la paja que está en tu ojo, no mirando tú la viga que está en tu ojo? Hipócrita, echa primero fuera de tu ojo la viga, y entonces verás bien para sacar la paja que está en el ojo de tu hermano.»
«Porque no es buen árbol el que da malos frutos; ni árbol malo el que da buen fruto.»