Parábolas y escucha
Capítulo 4: el sembrador, la lámpara, la semilla y el crecimiento del Reino.
El Evangelio según Marcos presenta las palabras de Jesús dentro de una narración de ritmo intenso. Sus enseñanzas subrayan la fe, el servicio, el seguimiento y la paradoja de ganar la vida entregándola.
La tormenta en el mar de Galilea · Rembrandt, 1633 · dominio públicoEstas indicaciones sirven para orientarse en el relato; no sustituyen la lectura completa del Evangelio ni pretenden resolver cuestiones de interpretación.
Capítulo 4: el sembrador, la lámpara, la semilla y el crecimiento del Reino.
Capítulos 8–10: seguimiento, servicio, humildad y confianza.
Capítulo 13: perseverancia, atención y esperanza ante lo que está por venir.
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«Los sanos no tienen necesidad de médico, mas los que tienen mal. No he venido á llamar á los justos, sino á los pecadores.»
«Mas vendrán días, cuando el esposo les será quitado, y entonces en aquellos días ayunarán.»
«Nadie echa remiendo de paño recio en vestido viejo; de otra manera el mismo remiendo nuevo tira del viejo, y la rotura se hace peor.»
«Ni nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo rompe los odres, y se derrama el vino, y los odres se pierden; mas el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar.»
«El sábado por causa del hombre es hecho; no el hombre por causa del sábado.»
«Así que el Hijo del hombre es Señor aun del sábado.»
«Y si algún reino contra sí mismo fuere dividido, no puede permanecer el tal reino.»
«Si alguna casa fuere dividida contra sí misma, no puede permanecer la tal casa.»
«Y si Satanás se levantare contra sí mismo, y fuere dividido, no puede permanecer; antes tiene fin.»
«Nadie puede saquear las alhajas del valiente entrando en su casa, si antes no atare al valiente y entonces saqueará su casa.»
«De cierto os digo que todos los pecados serán perdonados á los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera con que blasfemaren;»
«Mas cualquiera que blasfemare contra el Espíritu Santo, no tiene jamás perdón, mas está expuesto á eterno juicio.»
«Porque cualquiera que hiciere la voluntad de Dios, éste es mi hermano, y mi hermana, y mi madre.»
«Oid: He aquí, el sembrador salió á sembrar.»
«Y aconteció sembrando, que una parte cayó junto al camino; y vinieron las aves del cielo, y la tragaron.»
«Y otra parte cayó en pedregales, donde no tenía mucha tierra; y luego salió, porque no tenía la tierra profunda:»
«Mas salido el sol, se quemó; y por cuanto no tenía raíz, se secó.»
«Y otra parte cayó en espinas; y subieron las espinas, y la ahogaron, y no dió fruto.»
«Y otra parte cayó en buena tierra, y dió fruto, que subió y creció: y llevó uno á treinta, y otro á sesenta, y otro á ciento.»
«El que tiene oídos para oir, oiga.»
«Para que viendo, vean y no echen de ver; y oyendo, oigan y no entiendan: porque no se conviertan, y les sean perdonados los pecados.»
«El que siembra es el que siembra la palabra.»
«Y éstos son los de junto al camino: en los que la palabra es sembrada: mas después que la oyeron, luego viene Satanás, y quita la palabra que fué sembrada en sus corazones.»
«Y asimismo éstos son los que son sembrados en pedregales: los que cuando han oído la palabra, luego la toman con gozo;»